viernes, 3 de junio de 2011

La criatura del desván.

La primera noticia de la criatura del desván surgió cuando uno de los niños subió a buscar un viejo libro. Todo estaba oscuro, pero entre las sombras pudo ver claramente dos ojos que le miraban fijamente, desde lo alto, con gesto terrible. Eran dos ojos grandes, separados casi un metro, lo que daba idea del tamaño de la cabeza de aquel horrible ser, que se lanzó hacia el niño. Este gritó a todo pulmón, cerró la puerta con llave, y dejó al monstruo gruñendo en el desván.
Durante dos días el pueblo vivió aterrorizado. Los gruñidos del desván y los aporreos de la puerta continuaron, y las noticias de las crueldades de aquel "bicho" se extendían por todas partes. El número de tragedias y desgracias aumentaba, pero nadie tenía valor para subir al desván y plantar cara a la bestia.
Al poco pasó por allí un pescador noruego, cuyo barco ballenero había naufragado días atrás; parecía un auténtico lobo de mar indomable, un tipo duro; y aprovechando que conocía el idioma, los hombres del lugar le pidieron su ayuda para enfrentarse a la horrible criatura. El noruego no dudó en hacerlo a cambio de unas monedas, pero cuando al acercarse al desván escuchó los gruñidos de la bestia, torció el gesto, y bajando las escaleras pidió mucho más dinero, algunas herramientas, una gran red y un carro, pues si triunfaba quería llevarse aquel ser como trofeo.

A todo accedieron los del pueblo, que vieron cómo el noruego abría la puerta y desaparecía entre gritos profundos y estremecedores que cesaron al poco rato. Nunca más volvieron a ver al noruego ni a escuchar a la bestia. Tampoco nadie se atrevió a subir de nuevo al desván.
¿Queréis saber qué ocurrió tras la puerta? ¿Seguro?
Cuando el noruego abrió, pudo ver el ojo de Olav, su enorme y bravo timonel. El ojo se veía también reflejado en un espejo, dando la impresión de pertenecer a la misma cabeza, porque el otro ojo de Olav llevaba años cubierto por un parche. Ambos siguieron hablaron a gritos en su idioma, mientras el ballenero le contaba a su encerrado amigo que aquellas miedosas gentes le habían dado tanto dinero que podrían volver a tomar un barco y dedicarse a la pesca. Juntos encontraron la forma de escapar del desván, subir al carro y desaparecer para siempre.

Y así, el miedo, y sólo el miedo, empobreció a todo el pueblo y permitió recuperarse a los pescadores. Tal y como sigue ocurriendo hoy con muchas de nuestras cosas, en las que un miedo sin sentido nos lleva a hacer tonterías, e incluso permite a otros aprovecharse de ello.

                                 FIN

lince ibérico (lynx pardinus)



Ejemplar adulto de lince.



Subespecies presentes: Aún cuando el lince ibérico ha sido considerado hasta hace unos años como una subespecie del lince europeo (Lynx lynx), en la actualidad se considera como una especie propia.

Longitud de la cabeza y cuerpo, sin incluir la cola: entre 85 y 110 cms.

Longitud de la cola: de 8 a 15 cms.

Peso: Entre 12 y 14 Kgs. (excepcionalmente 18 Kgs.), los machos, y entre 9 y 15 Kgs. las hembras.

Status de la especie: Especie catalogada EN PELIGRO CRÍTICO (UICN, 2002). Se considera que es el felino más amenazado del planeta según este mismo organismo, que lo ha reclasificado en el año 2002 pasando de EN PELIGRO a EN PELIGRO CRÍTICO. Sus escasos efectivos poblacionales, limitados a la mitad suroriental de la península Ibérica, en núcleos fragmentados, cuestionan profundamente la supervivencia futura de la especie.

DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE

El lince ibérico es un felino de tamaño superior a un gato montés, con unas patas largas y adaptadas para el salto y caza del conejo su principal alimento. El lince cuenta con una característica cola corta, de tan solo 8 a 15 cms, y sus orejas grandes y erguidas, también muy identificativas de la especie, aparecen dotadas de unos característicos pinceles de pelo negro. La cara está rodeada por pelos muy largos, formado unas grandes patillas terminadas en punta, que se desarrollan más con la edad del individuos.

El lince es una especie marcadamente predadora, la que localiza a sus presas mediante la vista y el oído. Sus técnicas de caza son la espera y el rececho, siendo ésta última la más frecuente. El rececho consta de varias fases, que se pueden dividir en aproximación o rececho en sentido estricto, acecho y salto sobre las presas. La aproximación se realiza de un modo muy cauteloso, pero rápido, sin perder de vista a la presa y aprovechando la cobertura vegetal con la que intenta ocultarse mientras se aproxima a la presa. Cuando la aproximación es suficiente surge un rápido ataque a la víctima, con saltos de hasta cinco metros, que en caso de fallar puede prolongar la persecución en un corta carrera rápida, que abandona caso de no dar alcance a la presa.

La principal presa del lince es el conejo, aunque también puede dar muerte a cervatillos, liebres, roedores e incluso aves como la perdiz y las anátidas. Porcentualmente el conejo representa entre el 70 y el 95 % de la biomasa del lince, seguido de los cérvidos (un 15 % aproximadamente) y aves. Cifras que van a depender de la época del año y de las disponibilidades de alimento.


Hembra con sus cachorros


El lince es un animal de actividad fundamentalmente crepuscular y nocturna, aun cuando durante el invierno aumentan sus hábitos diurnos. Suele ser un animal que vive en solitario, excepto en las épocas de cría y celo. No suelen compartir el alimento tras la dispersión de las crías de la hembra. El macho no coopera tampoco en la cría de los recién nacido, desentendiéndose de la hembra tras el celo.

El área de campeo del lince, se ha estimado en Doñana en torno a los 10,3 kilómetros cuadrados para los machos y los 8,7 para las hembras. Tras la dispersión juvenil los jóvenes se establecen en una zona de 11 Km. de promedio del área natural donde nacieron, aun cuando se han constatado dispersiones de varios cientos de kilómetros.

Los animales


El más pequeño de los córvidos europeos. Característicos tonos grisáceos en el dorso. Alas azuladas como su larguísima cola. Vientre blancuzco. Capirote negro muy visible. Vive en los bosques mediterráneos y de coníferas en latitudes medias en Iberia.


Debido a que la ardilla saquea con cierta frecuencia los nidos de la aves, los rabilargos de una colonia atacan interrumpidamente a estos roedores en cuanto se aproximan a sus nidos. En la defensa pueden participar todos los componentes del grupo colonial. Suelen usar el sistema defensivo flojo, que consiste en la agrupación de un número elevado de individuos con intención de oponer la masa del bando a la acción de los predadores. Sus nidos son de menos sofisticación que los del resto de los córvidos debido a que confían en la defensa comunal para la seguridad de sus colonias.


Después de un estudio hecho sobre una colonia de rabilargo a 1250 me de altitud se observó que el árbol preferente para depositar sus nidos era el pino negral y que la mayoría estaban orientados hacia el este. Los nidos solían estar pegados al tronco a una altura de 7 me respecto al suelo y que había aproximadamente un nido cada 500 metros cuadrados.

Los Leones :)

LOS LEONES


El león (Panthera leo) es un mamífero carnívoro de la familia de los félidos y una de las cuatro especies del género Panthera. Los machos, excepcionalmente grandes, llegan a 250 kg de peso,[3] lo que lo convierte en el segundo félido viviente más grande tras el tigre. Los leones salvajes viven en el África subsahariana y Asia, con una población en peligro crítico al noroeste de la India, habiendo desaparecido del norte de África, de Oriente Próximo y del oeste de Asia en tiempos históricos. Hasta finales del Pleistoceno, hace aproximadamente 10.000 años, de los grandes mamíferos terrestres, el león era el más extendido tras los humanos. Su distribución cubría la mayor parte de África, gran parte de Eurasia, desde el oeste de Europa hasta la India, y en América, desde el río Yukón hasta el Perú.


Si sobreviven a las dificultades de la infancia, las leonas que viven en un hábitat seguro, como por ejemplo el Parque Nacional Kruger, a menudo pueden llegar a la edad de 12-14 años, mientras que los leones raramente viven más de ocho años.[5] Sin embargo, se conocen casos de leonas que han vivido hasta veinte años en estado salvaje. En cautiverio, tanto los machos como las hembras pueden vivir más de veinte años. Suelen vivir en sabanas y herbazales, aun cuando pueden entrar en zonas arbustivas y boscosas. Los leones son animales especialmente sociales en comparación con otros félidos. Una manada de leones se compone de hembras que tienen una relación familiar, sus crías y un número reducido de machos adultos. Los grupos de leonas suelen cazar juntos, atacando principalmente a grandes ungulados. El león es un superpredador y clave, pese a que puede tener un comportamiento carroñero si tiene la oportunidad. Aun cuando los leones, normalmente, no cazan humanos de manera selectiva, algunos de ellos pueden convertirse en antropófagos y buscar presas humanas.


Seguro que has escuchado alguna vez la frase: “las madres defienden a sus hijos como leonas”. Y es que, ese comportamiento protector es muy característico de estos felinos.
Así como el león es el símbolo del sol, de la fuerza y el coraje y es conocido como el rey de la selva, las leonas son el símbolo de las diosas de Creta, Frigia, Siria, Micenas, Tracia, Licia y Esparta. En la India y en el Tíbet son el símbolo de la tierra y la maternidad. Las leonas representan la fuerza, la vigilancia y el instinto protector.
Su principal característica física para diferenciarla de los machos es que carecen de melena. Suelen tener crías dos veces al año. Sus camadas suelen tener un promedio de entre dos y cuatro cachorros y el periodo de gestación dura alrededor de los 100 días.
Los cachorros de tos la manada se crían juntos. Las leonas dejan que los cachorros de otras se alimenten de ellas, hasta los tres meses que empiezan a comer carne. Los cachorros no se consideran adultos hasta los tres o cuatro años de edad.
Las leonas son las encargadas de traer el alimento a la manada y por tanto de cazar. Mientras ellas cazan, dejan a sus cachorros con las leonas más jóvenes.


Un halloween diferente.

Hace mucho tiempo, la mayoría de los monstruos eran seres simpáticos y golosos, tontorrones y peludos que vivían felizmente en su monstruoso mundo. Hablaban y jugaban con los niños y les contaban cuentos por las noches. Pero un día, algunos monstruos tuvieron una gran discusión por un caramelo, y uno se enfadó tanto que sus furiosos gritos hubieran asustado a cualquiera. Y entre todos los que quedaron terriblemente asustados, las letras más miedosas, como la L, la T y la D, salieron corriendo de aquel lugar. Como no dejaron de gritar, las demás letras también huyeron de allí, y cada vez se entendían menos las palabras de los monstruos. Finalmente, sólo se quedaron unas pocas letras valientes, como la G y la R , de forma que en el mundo de los monstruos no había forma de encontrar letras para conseguir decir algo distinto de " GRRR!!!", "AAAARG!!!" u "BUUUUH!!!". A partir de aquello, cada vez que iban a visitar a alguno de sus amigos los niños, terminaban asustándoles; y con el tiempo, se extendió la idea de que los monstruos eran seres terribles que sólo pensaban en comernos y asustarnos.

Un día, una niña que paseaba por el mundo de los monstruos buscando su pelota, encontró escondidas bajo unas hojas a todas las letras, que vivían allí dominadas por el miedo. La niña, muy procupada, decidió hacerse cargo de ellas y cuidarlas, y se las llevó a casa. Aquella era una niña especial, pues aún conservaba un amigo monstruo muy listo y simpático, que al ver que nada de lo que decía salía como quería, decidió hacerse pasar por mudo, así que nunca asustó a nadie y hablaba con la niña utilizando gestos. Cuando aquella noche fue a visitar a su amiga y encontró las letras, se alegró tanto que le pidió que se las dejara para poder hablar, y por primera vez la niña oyó la dulce voz del monstruo.

Juntos se propusieron recuperan las voces de los demás monstruos, y uno tras otro los fueron visitando a todos, dejándoles las letras para que pudieran volver a decir cosas agradables. Los monstruos, agradecidos, les entregaban las mejores golosinas que guardaban en sus casas, y así, finalmente, fueron a ver a aquel primer monstruo gruñón que organizó la discusión. Estaba ya muy viejecito, pero al ver las letras, dio un salto tan grande de alegría que casi se le saltan los huesos. Y mirando con ternura las asustadas letras, escogió las justas para decir "perdón". Debía llevar esperando años aquel momento, porque enseguida animó a todos a entrar en su casa, donde todo estaba preparado para grandísima fiesta, llena de monstruos, golosinas y caramelos. Como que las que se hacen en Halloween hoy día; qué coincidencia, ¿verdad?

FIN.




Imperio Romano



El imperio romano fue una etapa de la civilización romana en la Antigüedad clásica, posterior a la República romana y caracterizada por una forma de gobierno autocrática. El nacimiento del Imperio viene precedido por la expansión de su capital, Roma, que extendió su control en torno al Mar Mediterráneo. Bajo la etapa imperial los dominios de Roma siguieron aumentando hasta llegar a su máxima extensión durante el reinado de Trajano, momento en que abarcaba desde el Océano Atlántico al oeste hasta las orillas del Mar Caspio, el Mar Rojo y el Golfo Pérsico al este, y desde el desierto del Sahara al sur hasta las tierras boscosas a orillas de los ríos Rin y Danubio y la frontera con Caledonia al norte. Su superficie máxima estimada sería de unos 6,5 millones de km².

El término es la traducción de la expresión latina Imperium Romanum, que no significa otra cosa que el dominio de Roma sobre dicho territorio. Polibio fue uno de los primeros cronistas en documentar la expansión de Roma aún como República. Durante los casi tres siglos anteriores a César Augusto, Roma había adquirido numerosos dominios en forma de provincias directamente bajo administración senatorial o bajo gestión consular, y también mediante pactos de adhesión como protectorados de estados aliados. Su principal competidora en aquella época fue la ciudad púnica de Cartago cuya expansión rivalizaba con la de Roma y que por ello fue la primera gran víctima de la República. Las Guerras Púnicas obligaron a Roma a salir de sus fronteras naturales en la península Itálica y adquirir poco a poco nuevos dominios que debía administrar, como Sicilia, Cerdeña, Córcega, Hispania, Iliria, etc.

Los dominios de Roma se hicieron tan extensos que pronto fueron difícilmente gobernables por un Senado incapaz de moverse de la capital ni de tomar decisiones con rapidez. Asimismo, un ejército creciente reveló la importancia que tenía poseer la autoridad sobre las tropas para obtener réditos políticos. Así fue como surgieron personajes ambiciosos cuyo objetivo principal era el poder. Este fue el caso de Julio César, quien no sólo amplió los dominios de Roma conquistando la Galia, sino que desafió la autoridad del Senado romano.




jueves, 2 de junio de 2011

ESA DIVERTIDA EXCURSIÓN

Espero que lo hayáis pasado superbien en la excursión de ayer. Yo sé que sí, pues hubo un poquito de todo: tuvimos cultura en la visita a las ruinas de Baelo Claudia , diversión a TOPE en las dunas, ¿ a qué sí ? y por último un ratito de juego y convivencia con los compañeros. ¡ Ah, y el heladito .
Por cierto, yo también me lo pasé muy bien y tengo que felicitar a todos los alumnos de mi clase por lo bien que os portásteis. Besitos.Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia.Baelo Claudia